El PP y el Albaicín
13 Junio 2009 | Categorías: Tribuna de Opinión |
Enrique Rodríguez Maldonado – Secretario del PSOE del Distrito Albaicín
Muchas han sido las promesas del alcalde con respecto al Albaicín. Pocos han sido los hechos tanto en el mandato anterior como en lo que llevamos del actual. El PEPRI sigue paralizado y, sin esta herramienta fundamental, los graves problemas que padece el barrio siguen sin solucionarse: pérdida de población, la movilidad y el transporte olvidados, abandono de comercio tradicional, turismo insostenible ya que el alcalde sólo apuesta por los grandes hoteles y así es imposible que los vecinos obtengan un beneficio por vivir en un barrio que es Patrimonio de la Humanidad.
Un beneficio que repercute en todos los ciudadanos de esta ciudad, ya que sin habitantes, sin población, el mantenimiento de la riqueza patrimonial es inviable, salvo si lo que queremos es tener un parque temático. Ésa parece ser la apuesta política del alcalde de Granada, el señor Torres Hurtado. Frente a este panorama, al que podemos añadir la manipulación vecinal en la Asociación de Vecinos, los problemas de seguridad, la falta de espacios públicos y de equipamientos manteniendo un equilibrio en función de las condiciones del barrio y de su especial orografía, el PSOE está trabajando con un grupo de vecinos de cara a elaborar un diagnóstico pensando en la cotidianidad, ya que el Albaicín es un barrio que cuenta con trabajos profesionales muy importantes en este sentido.
Pero al PSOE, a mí, como responsable del distrito, le interesa la cercanía con la gente, el cara a cara y, por eso, este trabajo previo de escucha y de diálogo va a servir para que el próximo día 20 de junio nos volvamos a ver en nuestra asamblea ciudadana con el objetivo de enriquecer el diagnóstico elaborado, ya que esta tarea debe tener un carácter continuado y no puntual. Desde aquí, invito a todos los albaicineros y albaicineras a sumarse a esta iniciativa con el fin de construir un barrio con futuro. Un futuro que el PP ha podido construir, pero por el que no se ha interesado en absoluto. Ahora toca que los ciudadanos hablen. Ahora toca la revolución cívica.




































